El taxista
Un día por la mañana el señor Gustavo quien trabaja de taxista, se despidió de su esposa y sus hijos como todos los días para irse a trabajar, manejaba por toda la cuidad ofreciendo sus servicios de transporte para las personas, por la tarde subió a una persona de la tercera edad quien le pidió que la llevara a su casa, le dio su dirección y él se dirigió ahí, cuando llegaron la señora le pagó y él se fue manejando hacia el centro de la ciudad.
Horas más tarde se encontró con un conductor de complexión delgada, cabello negro que iba bastante ebrio, se veía a simple vista, pues comenzó a agredirlo con palabras ofensivas y al taxista no le pareció nada agradable y se puso muy enojado, pero quiso ser prudente y se orilló para dejarlo pasar y este sólo lo provocaba cada vez más y le chocó el carro tratando de darse a la fuga y se fue a bastante velocidad, sin respetar señales de tránsito.
El decidió alcanzarlo y se fue a seguirlo cuando de repente los dos observaron que la policía los iba siguiendo y ellos manejaron a más velocidad tratando de no ser alcanzados por la policía, cuando observaron que la policía los perdió de vista ellos pararon en una calle muy solitaria, ya bastante lejos de la ciudad y los dos se bajaron de su vehículo, uno al otro se pusieron a discutir con el fin de desquitar su coraje, se agarraron a golpes, cuando de repente llegó la policía y se los llevo a los dos, al igual que sus vehículos.
Para ese momento su esposa ya se encontraba en el lugar de los hechos, el taxista argumentaba a los policías que el otro sujeto venía en estado de ebriedad pero aun así se los llevaron a los dos, llegando a declarar los hechos, le dieron la razón y dejaron libre al taxista pero con una multa por manejar a alta velocidad.
